martes, 20 de junio de 2017

Todo lo que sale de mis aberturas.

Estaba fumando un porro con los fantasmas de mi casa. Me asusté porque uno me susurró una bestialidad al oído y me tragué la tuca. Sentí como me atravesaba la garganta. Como pasaba por el tobogán entre mis pulmoncitos.
Tomo el té y siento como me florece la planta de marihuana dentro mi vientre. Solo necesitamos agua y luz solar. No entiendo si es nene o nena, no creo que lo pueda definir por la posición de mi panza. Detesto la línea negra va desde mi ombligo hacia mi El tallo sube sosegadamente por mi esófago mientras hago las compras. Miro una película rumana en el cine y toso. Toso un cogollo. No puedo usar auriculares porque la planta me sale por todos mis agujeros. Todos.. Le regalo mis hijos a mis amistades, pues ellos están primero. Todo lo que sale de mis aberturas, para las gentes que amo. Y para hacer unas pesetas, para tomar más tecitos en este invierno en el que no me animo a prender la estufa.


domingo, 30 de abril de 2017

De peleas ni patadas

No tenía ganas de peleas ni patadas, me duele el ciático. Una nena albina con torso de jaula de mármol rosa toca el timbre de mi casa y entra por el proscenio eléctrico sin pedir permiso. ¿Tiene algún pajarito para dar? Excusa. La echo a patadas en el culo. Demasiado tarde. Ya me llenó de abanicos chinos la cocina. . En el forcejeo me arranca las pestañas postizas. No tenía ganas de peleas ni patadas, me duele el ciático. Tuve que juntar todos los abanicos igual. FUE UNA DESGRACIA CON SUERTE me grita la vieja de enfrente. Claro, ayer con el pretexto de querer coger con la luna derribé el techo de mi casa a martillazos. Ahora sus abanicos son mi techo. Y yo espero cazar algún pajarito porque no quiero que se conforme con un murciélago rabioso. 
Para poder darle gracias la próxima vez que toque el timbre.

viernes, 28 de abril de 2017

2 0 0 1

Este texto lo escribo de chica, y se llama 2001.
2001
Olas de cacerolas a las que les digo hola.
Si perdés los bonos mamá se enoja
Quiero tener ese guardador de monedas que tienen los taxistas.
No le puedo elegir el nombre a mi hermano porque Mueblecito no es nombre de varón.
El Varón tiene pito el Barón tiene título
Olas de cacerolas a las que les digo hola
La bicicleta sin rueditas tal vez para la próxima vida aprenda
La cursiva es difícil
Olas de cacerolas a las que les digo hola
Dos
Cero Cero
Uno
2001

Dorado

Perdí uno de mis libros preferidos en una plaza. Ni siquiera una plaza mía, una plaza de la que desconozco el nombre. 
Me da rabia.
Me da rabia pensar que un lumpen que no entiende nada, que un desconocido esté leyendo mi libro. 
Estaba con alguien que quería y me olvidé del tiempo y de mi libro.
 Me da bronca que una desconocida lo pueda estar leyendo, que pueda estar viendo mi señalador de papel doblado. 
Me da bronca pensar que tal vez alguna vez yo, sea el libro que se olvide en esa plaza.
 Me da bronca que la persona con la que estaba tal vez algún día me deje en esa plaza como yo dejé el libro.



No todo es desde el amor y el respeto.


Mentalmente le apodé “Diarreita”. Le apodé Diarreita porque me cae mal. Me cae mal porque siempre que le habla al sexo opuesto puedo ver como se llena la boca de saliva, saliva que no le oxida los brackets. Diarreita cree que es un ser muy atractivo. Diarreita tiene pezones rosa viejo, lo sé porque me los mostró más de una vez. Mirá que lindos que son. Detesto a Diarreita. Diarreita cree que canta bien y que tiene los chakras ordenados. A Diarreita la gente le tiene mil de afecto. Le salen las cosas bien porque vivimos en el planeta de las escafandras. Diarreita cita a Cortazar para sostener que lee, sus faltas de ortografía delatan lo contrario. Diarreita es torpe. Al mundo lo mira como Boy scout de 7 dedos pero a los hombres los mira como Nena perversona con bombacha de encaje rojo tiro bajo que deja asomarse sus rollos curiosos. A Diarreita le encantaría ser yo y me da miedo ser objeto de deseo de alguien así.
Si hace un chiste bueno no se lo festejo. Si trae una torta por su cumpleaños no le canto el feliz cumpleaños.
Fantaseo una vez al día con hacerle daño. Destapa en mí, creatividad oscura. A veces le apunto con un rayo laser en los ojos para entorpecerle la vista de mandril. Una vez le sopapeé los intestinos. He escupido. Insultado. Hice pancho su asqueroso perro salchicha de tres patas. Escribí su número de celular en un baño de Consti. Genkidama. Fatality. Leche vencida. Le puse bolsas en las patas a su gatito. Le escondí el desodorante un día que tenía una cita. Le cambié el señalador del libro que igualmente no estaba leyendo. Cambié todas las fotos de su casa por una de Beatriz Sarlo.
Soy todas las maldades que solo guardo en mi cabeza.
No hacerlas me hace una excelente persona, sí señor.

domingo, 26 de marzo de 2017

¿Qué es lo más loco que hiciste por amor?

Llamada de Papá entrante.  Se rompió el caño del baño (El que yo decía que hacía ruido pero ni mi padre ni mi hermano me tomaron en serio.) Duermo en lo de novio, no te preocupes.
Bañarse en casa ajena no es de las cosas más cómodas en mi lista de comodidades. En casa ajena no mearas mientras te bañas. Hago pis antes de bañarme y me prometo a mi misma  no tardar mucho, no terminar ningún shampoo y no dejar pelos en las paredes.

Primero la pierna izquierda después lo que queda de cuerpo. Agarro el shampoo que huele a él, por si otros son de Suegra. Por si los shampooses son de Suegra y no quiere que le gasten los shampooses, cada une con su maña.  No puedo más, la rutina mata a mi cerebro. Si me baño tengo que mear. Hago fuerza y me concentro en mis ejercicios de Kegel. Le pido a Nestor que me ayude a no mearle la bañadera a mi novio. Nestor ayudame. Nestor ayudame. Nestor.
Se me aparece el fantasma de Duhalde. No sabía que estabas muerto. 
Soy como Macarny. 
Macarny me contenta el muy ignorante, analfabeto, inculto, iletrado, palurdo. 
Solo tenés una solución y es mearme en la boca. 
Miro a cámara preguntándole mentalmente al director de mi vida ¿Qué le costaba hacérmela más fácil? What was hard for me to make it easier?


Yo le meé en la boca al fantasma de Duhalde.


martes, 7 de marzo de 2017

Glosario.

Leia: Te amo.
Han: Lo sé.
A quien corresponda:
Nunca me rompieron el corazón. Es un dolor al que algunas veces deseè llegar, la burguesìa del “Si alguien lo quiere, yo lo quiero” me ganó màs de una vez el pensamiento. Pero nunca, me rompiorn el corazón. Por lo tanto: Si vas a hacerlo, vas a ser la primer persona, es decir. 

Fase Carlos De Gales: Fijate, pero fìjate bien, de tener el poder de llegar a lastimarme. Fijate si alguna vez tuviste el poder de hacerle a mi alma un mimo siquiera, ahora bien, ya detectado esto podemos seguir con la siguiente fase a la que llamaremos “Fase Marie Curie”

Hacelo arriba de un escenario, cerrá el Colón para esto. Poné un espiral anti mosquitos, amo pofundamente este olor, y es de esos olores a los que uno se pregunta si está bien quererlos, como el de la nafta, como el del esmalte. Pero vos poné un Espiral, tal vez así el olor lo empiece a asociar con dolor y pueda que me deje de gustar. Dejame el día de mi cumpleaños, es la única fecha que realmente me importa y en la que me siento una astronauta mágica. Traeme una torta mitad Lemon-pie mitad Chocotorta, que son mis preferidas y una velita con purpurina, por cada año que esté cumpliendo. En vez de cantarme el feliz cumpleaños entrá tarareando uno de mis temas. Con la única luz de las velitas encendidas y tus brazos extendidos con los codos trabados y la torta en la mano… Vos desde la primera butaca y yo en el proscenio. Decime fuerte y claro “Tenemos que hablar” y antes que yo entienda lo que estás por hacer decime que pida tres deseos. Al momento de apagar las velitas encargate de que esté sincronizado y se encienda sobre mí un cenital azul, subí lento las escaleritas hasta el escenario, bajo la luz azul y con la torta en la mano ofreceme un pedazo de torta y vamos a la fase “Princesa Diana”: 

Hacelo de manera olímpica. Encargate de que cada palabra me llegue hasta la médula. Pinchame con tus palabras como si fuesen un alfiler y yo fuese un Tamagochi al que querés reiniciar. No me saques la mirada de encima. El orden de estas pautas en tu discurso va a ser lo de menos, hay que improvisar un poco. Compará mi olor con un sabor y mi sabor con una textura. Destacame naturalezas que tenga tan, pero tan escondidas de los civiles que llegue a dudar de si alguna vez te las mostré o si tenés telepatía. Comparame con un autor no tan conocido, para que yo no llegue a dudar de tu inteligencia al existir y justifique tu inteligencia al fracturarme. Humillame bajo la atmósfera, decime te amo. Tomate un respiro y chequea si sigo ahí mentalmente (Supongo que si físicamente no me hayo en ese lugar te habrás percatado). Si me fui en cualquiera de sus formas, lo siento, pero perdiste, ahora bien si sigo presente, en tiempo y forma, después de tomarte una respiración honda, podés seguir lesionándome. 

Fase Juana de Arco: Ahora voy a querer que las luces me hagan sentir que estoy en una pecera de cosmos, no tengo otra manera de explicarlo pero confío en que me vas a entender. Nombrame a otro u otra para que todo lo especial que me hiciste sentir en la fase anterior vaya en caída libre hasta hacerme sentir la más vulgar de todas. Activame el hemisferio derecho. Haceme dudar de todas las cosas en las que tengo seguridad. Decime que los extraterrestres no existen. Ofreceme un pedazo de torta. Sacá de un lugar inimaginable una tacita y haceme un té con miel y limón. Si ya estoy llorando ofréceme una servilleta que tenga un poquito de chocotorta, me va a hacer reir y todo va a ser más dolorosamente poético, más dolorosamente patético.